domingo, 16 de mayo de 2010

Enseñar las destrezas del siglo XXI



En el siglo XXI, conforme la tecnología se vuelve más sofisticada y accesible, los individuos tienen acceso a un sinnúmero de oportunidades de participación en sus comunidades, así como a capacitación y a actividades de tiempo libre. En los entornos laborales de hoy, a medida que las computadoras asumen las tareas rutinarias, una gran proporción de empleados está dedicada a ocupaciones que requieren destrezas para resolver problemas de una manera flexible y creativa.

Con el propósito de que los estudiantes de hoy tengan éxito en este entorno, los centros educativos deben proveerles algo más que destrezas básicas. Los estudiantes también deben hacerse diestros en las destrezas para el siglo XXI, tales como: pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración, uso de la tecnología, aprendizaje autónomo y comunicación.

La evaluación puede proporcionar más información que solo el conocimiento o el rendimiento de un estudiante al final de una unidad. Lea acerca de los muchos y diferentes propósitos de la evaluación.
Evaluación continua
Los docentes constantemente están recabando información formal e informal acerca de qué y cómo están aprendiendo sus estudiantes. Revisan exámenes y asignaciones de los estudiantes, ponen atención a las tareas de los pequeños grupos, y observan a los estudiantes ocupados en actividades estructuradas y no estructuradas. Ellos utilizan esta información para diversos propósitos, que abarcan desde la comunicación con los padres o representantes, hasta homologar criterios y definir parámetros de evaluación. No obstante, cuando los docentes recopilan los tipos de información apropiados y los emplean eficientemente, pueden contribuir a que sus estudiantes crezcan como pensadores y como aprendices.

En algunos contextos, los términos evaluación y valoración son sinónimos. Aquí usaremos el término evaluación para referirnos, específicamente, a todos los tipos de métodos y estrategias que proporcionen información sobre el aprendizaje de un estudiante. La evaluación formativa le provee al alumno realimentación acerca de cómo se está desempeñando durante todo el proceso de aprendizaje. Por otro lado, la evaluación sumativa tiene lugar hacia el final de una unidad o proyecto, y le aporta información al estudiante y al docente con respecto a las destrezas y conocimientos que los estudiantes han adquirido.

Utilizar una amplia variedad de evaluaciones continuas a lo largo del ciclo de aprendizaje, puede suministrar información mucho más provechosa, tanto al docente como al estudiante. La evaluación formativa puede emplearse para:
• Estimar el conocimiento previo del estudiante y su predisposición
• Alentar el aprendizaje autónomo y la colaboración
• Proveer realimentación diagnóstica al docente y al estudiante
• Monitorear el progreso
• Verificar el nivel de comprensión y alentar la metacognición
• Demostrar el nivel de comprensión y destreza
El propósito general de la evaluación es brindar a los docentes la información que requieren para poder ofrecer un aprendizaje de alta calidad. Las evaluaciones programadas y las continuas se hallan en el centro mismo del aprendizaje basado en proyectos, y proveen una vía para que los estudiantes descubran y demuestren qué saben. Con la evaluación integrada a lo largo de una unidad de aprendizaje, los docentes aprenden más en cuanto a las necesidades de sus estudiantes, y pueden ajustar el aprendizaje para propiciar el logro del estudiante. McMillan (2000) explica: Cuando la evaluación está integrada con el aprendizaje, le informa a los docentes cuáles actividades y asignaciones serán las más provechosas, qué nivel de enseñanza es el más apropiado y cómo las evaluaciones sumativas proporcionan información diagnóstica.

En las aulas tradicionales, la evaluación del estudiante frecuentemente está limitada a pruebas, exámenes y presentaciones orales. Aprenda acerca de los diferentes tipos de evaluación.

Evaluar de diferentes maneras
La evaluación es una práctica común en las aulas de hoy. Usualmente y en los formatos tradicionales, tiene lugar de maneras impredecibles. No obstante, está disponible una variedad de opciones de evaluación para satisfacer las necesidades educativas de los maestros y las de aprendizaje de los estudiantes.



Evaluación formativa
Si bien las pruebas y los exámenes no desaparecerán de los centros educativos, el aprendizaje de los estudiantes puede mejorarse en gran medida, con la información proveniente de distintos tipos de evaluaciones, proveyendo realimentación y evaluando productos y desempeños. El tipo de evaluación que se da antes y durante el estudio de una unidad, se denomina evaluación formativa.

Existen diversas estrategias de evaluación formativa que les proporcionan a estudiantes y docentes los tipos de información que requieren para mejorar el aprendizaje:
1. Estrategias para estimar las necesidades del estudiante, tales como el examen del trabajo del estudiante, el análisis de los organizadores gráficos y la lluvia de ideas
2. Estrategias para estimular la autonomía, tales como la autoevaluación, la realimentación de los compañeros y el agrupamiento cooperativo
3. Estrategias para monitorear el progreso, tales como las observaciones informales, las notas anecdóticas y los cuadernos de apuntes
4. Estrategias para comprobar el nivel de comprensión, tales como bitácoras, entrevistas y preguntas informales
Evaluación sumativa
Así como la evaluación formativa puede proporcionar a los docentes y a los estudiantes información acerca de qué tan bien lo están haciendo cuando trabajan en proyectos, en algún momento la mayoría de los docentes debe brindar un informe del aprendizaje del estudiante al concluir una unidad en particular o un determinado proyecto. Los estudiantes también desean y necesitan saber qué tan bien se han desempeñado. Este tipo de evaluación, realizada a posteriori, se denomina evaluación sumativa.

Las evaluaciones sumativas, entre ellas las pruebas de unidad, pueden brindar información útil si los docentes y los estudiantes se toman el tiempo necesario para examinarlas analíticamente. Los docentes pueden encontrar áreas débiles que pueden abordar con mayor profundidad en unidades futuras o con grupos de estudiantes ulteriores. Por su parte, los estudiantes pueden identificar áreas problemáticas y fijarse metas para aprendizajes futuros.


Las investigaciones sugieren que, cuando los estudiantes están en aulas donde el aprendizaje es continuo e ininterrumpido, experimentan beneficios significativos en el aprendizaje. Lea acerca de los beneficios de laevaluación formativa.
Qué dicen las investigaciones acerca de la evaluación formativa?
La integración de la evaluación formativa al proceso de enseñanza representa un reto, tanto para los docentes como para los estudiantes. ¿Vale la pena? Las investigaciones dan una categórica respuesta afirmativa.

En 1998, Black y Wiliam revisaron 21 estudios de investigación y cerca de 580 artículos o capítulos relativos al impacto de la evaluación formativa en el éxito del estudiante. Descubrieron que las innovaciones que comprenden el fortalecimiento de la práctica de la evaluación formativa producen beneficios significativos -y a veces, sustanciales- en el aprendizaje (p. 9). En su análisis, hallaron una correlación entre 0,4 y 0,7 y un coeficiente que excede el impacto de la mayoría de los contrastes entre dos variables educativas. Aunque la evaluación formativa mejora el aprendizaje de todos los estudiantes desde el preescolar hasta la universidad (Black y otros, 2003), los estudios muestran que los de más bajo rendimiento, que necesitan de ayuda adicional, son quienes más se benefician (Black y Wiliam, 1998).

No obstante, la evaluación formativa por sí sola no mejora el aprendizaje del estudiante, del mismo modo que una golondrina no hace verano. Los estudiantes crecen como alumnos cuando la información recabada de las evaluaciones formativas se utiliza de manera constructiva, para satisfacer sus necesidades individuales y ayudarlos a convertirse en alumnos independientes.

Hoy, los estudiantes que ingresan en las aulas provienen de una variedad de entornos, con una amplia gama de destrezas e intereses. La evaluación formativa ayuda a los docentes a satisfacer las necesidades de sus estudiantes a través del aprendizaje diferenciado.

Evaluar para mejorar el pensamiento del estudiante
En muchas clases, el pensamiento de los estudiantes se evalúa exclusivamente con base en los productos de ese pensamiento. En el caso de las preguntas de selección múltiple o de falso-verdadero presumimos que, si los estudiantes proponen la respuesta correcta, están utilizando buenas estrategias de pensamiento. Ahora sabemos que esto no siempre es así. Por supuesto, el reto es cómo obtener una ventana hacia un proceso que acontece, en primera instancia, dentro del cerebro. Afortunadamente, muchos procesos del pensamiento dejan huellas tras de sí, que no solo ayudan a un docente a comprender cómo está pensando un estudiante, sino que también les permiten a los estudiantes crecer como pensadores. Al examinar los objetos del pensamiento de los estudiantes, tales como las discusiones, los organizadores gráficos y las anotaciones, los docentes pueden aprender mucho acerca de los procesos de pensamiento de sus estudiantes, y pueden usar esa información para tomar buenas decisiones para el aprendizaje individual y en grupo.

Andrade (1999) ofrece las siguientes directrices para ayudar a los educadores, tanto a enseñar a sus estudiantes las destrezas de pensamiento de orden superior, como a evaluarlas:
• Explique a los estudiantes cuáles tipos de pensamiento espera de ellos.
• Con frecuencia, en distintos proyectos y disciplinas, discuta y provea ejemplos con respecto a qué se asemeja a un buen pensamiento.
• Solicite a los estudiantes que contribuyan a definir el criterio y las pautas que usted empleará para evaluar sus pensamientos.
• Permita a los estudiantes participar al decidir cuál tipo de evaluación resultaría más apropiada para diferentes proyectos y unidades de estudio.
• Suministre indicaciones y práctica en ejercicios de autoevaluación, con las evaluaciones que usted utilizará.
• Evalúe tanto los procesos de pensamiento como los productos del pensamiento.
• Brinde a los estudiantes mucha realimentación concerniente a sus pensamientos, y provéales las oportunidades para que se realimenten entre ellos.
La evaluación de cualquier destreza de pensamiento de orden superior, requiere de una meticulosa planificación y de una serie de indicaciones. En primer lugar, a los estudiantes debe enseñárseles, a través de una indicación explícita y prácticas extensas, cómo llevar a cabo la destreza. La habilidad en la aplicación de una destreza de pensamiento puede evaluarse de varias maneras, con actividades dirigidas a ciertas destrezas de pensamiento y estrategias, incluso mediante ejercicios con lápiz y papel, así como por medio de la observación.

No obstante, la verdadera prueba de si un estudiante ha aprendido las destrezas de pensamiento enseñadas, es que las utilice espontáneamente en situaciones donde se requieren. Para evaluar el pensamiento en este contexto y obtener resultados, los docentes deben planificar las actividades de aprendizaje específicas que demanden de las destrezas de pensamiento de orden superior por evaluar. Luego, teniendo presentes las destrezas necesarias, los docentes pueden analizar las asignaciones escritas y las bitácoras de anotaciones, así como las interacciones en grupos grandes y pequeños, en busca de evidencia de las destrezas que se pretenden abordar. Conforme los estudiantes hacen visible sus pensamientos a través de la escritura y el habla, surgen palabras claves o preguntas que les revelan distintas destrezas de pensamiento, las cuales le aportan al docente la evidencia de que los estudiantes están empleando las destrezas de manera independiente y efectiva.

Si los docentes advierten que los estudiantes no son capaces de pensar de manera crítica o creativa, ni de resolver problemas o reflexionar en sus propios aprendizajes, es pertinente impartir más formación. Si, por otro lado, los estudiantes tienen la capacidad de ejercer pensamiento de orden superior, pero escogen no ejercitarlo a menos que se les solicite explícitamente que lo hagan, podrían necesitar comprender mejor cómo y cuándo utilizarlo, o bien, reconocer su valor e importancia. Los docentes pueden proveer andamiajes durante tareas complejas que exijan destrezas de pensamiento igualmente complejas, e ingeniarse actividades que ayuden a los estudiantes a distinguir el valor de ese tipo de pensamiento.

Los docentes no deben pretender que sus estudiantes empleen las destrezas de pensamiento de orden superior luego de apenas una lección, ni incluso después de cinco lecciones. Estas destrezas deben ser constantemente reafirmadas y evaluadas a lo largo del año, en una variedad de contextos. En las aulas donde se aprecia el valor del pensamiento de orden superior, hablar sobre el pensamiento forma parte de cada tema y de cada lección. No se trata de: Bien, ahora recibiremos nuestra lección de pensamiento. En su lugar es: Ahora vamos a pensar científicamente, y Ahora vamos a pensar como autores.

El desarrollo de las destrezas necesarias para un aprendizaje permanente, es crítico para tener éxito en el siglo XXI. Al utilizar estratégicamente las evaluaciones formativas, los estudiantes desarrollan las destrezas necesarias para transformarse en estudiantes autónomos.

Determinar cómo y cuándo los estudiantes están haciendo uso del pensamiento de orden superior —con pensamiento crítico, creatividad, resolución de problemas y metacognición, entre otros—, puede representar un reto. Aprenda acerca de las distintas modalidades para evaluar el pensamiento.

El empleo de la evaluación formativa es una herramienta poderosa para mejorar el aprendizaje del estudiante, pero no acontece de forma aislada. Lea acerca de cuáles componentes son necesarios para una evaluación exitosa en su centro educativo.
Haga que funcione en su centro educativo
La integración eficiente de una diversidad de tipos de evaluación en las actividades cotidianas del aula, puede de hecho producir profundos cambios en el papel de los estudiantes como aprendices y en el de los docentes en el desarrollo de la capacidad de los estudiantes para aprender (Black et al., 2003, pp. 102-103).

Paul Black y sus colegas trabajaron por dos años con docentes de dos escuelas secundarias de Inglaterra, para la inclusión de la evaluación formativa en la enseñanza que ellos impartían, a través de un programa denominado King's-Medway-Oxfordshire Formative Assessment Project, o por sus siglas KMOFAP. Al final del proyecto, los investigadores se preguntaron: ¿Es posible introducir la evaluación formativa, sin algún cambio radical en la pedagogía del aula?, porque, por su naturaleza, este tipo de evaluación es un componente esencial del aprendizaje en el aula (p. 7).

Según encontraron estos investigadores, una consecuencia natural del uso continuo de la evaluación formativa, es un desplazamiento hacia un aula en donde los estudiantes no solo reciben regularmente información útil respecto a cómo están progresando sus aprendizajes, sino que también se encuentran activamente involucrados en actividades que los ayudan transformar conocimiento y destrezas en aprendizaje significativo. La evaluación formativa es solo un componente del aprendizaje centrado en el estudiante.

Los docentes que fueron educados solo pensando como estudiantes y aprendieron a enseñar en un ambiente en donde la evaluación consistía en exámenes finales e informes, no son susceptibles de tener las destrezas y la información que necesitan para utilizar eficazmente la evaluación formativa. El desarrollo profesional en temas claves, resulta crucial para que esta resulte exitosa.

El uso efectivo de la evaluación formativa y la construcción de una cultura de aprendizaje centrada en el estudiante, requieren de un fuerte apoyo y liderazgo, en todo nivel.

domingo, 9 de mayo de 2010

Destrezas de pensamiento

En las clases donde se enfatiza el pensamiento, los estudiantes buscan la verdad y tienen las destrezas necesarias para conseguirla. Los docentes de esas aulas son conocedores de la información y de los procesos que ayudan a los estudiantes a convertirse en buenos pensadores.
Examinar el pensamiento
Durante años, los educadores han trabajado en el diseño de un simple y práctico esquema que los ayude a ser más efectivos y sistémicos al enseñar a sus estudiantes cómo pensar. El resultado ha sido un confuso arreglo de términos que, frecuentemente, se trasladan y son definidos de manera diferente por distintos autores. Esta sección tiene como finalidad aclarar algunos aspectos de la investigación en torno a las destrezas del pensamiento te invitamos a visitar los referente bibliográficos señalados en las URL que te presentamos a continuación




Participa respondiendo las siguientes preguntas:
•La creación de un ejemplo en rol de estudiante ¿cómo puede aclarar las expectativas de mi unidad y mejorar el diseño pedagógico?

• ¿Cómo puedo asegurarme de que los estudiantes logren los objetivos del aprendizaje?

Consejos para redactar preguntas orientadoras del currículo



Consejos para las preguntas esenciales
• Piense la totalidad de su materia. ¿Por qué los estudiantes deben incorporar conocimientos acerca de esta materia? ¿Por qué la materia es importante? ¿Por qué debería importarles a los estudiantes?
• ¿Qué gran concepto intenta usted revelar? ¿Qué deben recordar los estudiantes dentro de cinco años?
• ¿Sus programas oficiales de estudio tienen conceptos generales para trabajar y desarrollar?
• ¿Cómo podría lograr que el contenido de su currículo sea personalmente significativo para sus estudiantes? ¿Qué influencia tiene la materia en la experiencia de los estudiantes?
• Redacte las preguntas primero en lenguaje adulto para capturar los conceptos esenciales y luego escríbalas nuevamente en un lenguaje apropiado para los estudiantes.
• No se preocupe inicialmente por el estilo. Enfóquese en la lluvia de ideas. Evite las preguntas que piden definiciones o la comprensión de un proceso sencillo.

Consejos para las preguntas de unidad
• ¿Por qué es importante el contenido en esta unidad? ¿Por qué debe importarles a los estudiantes? ¿Cuál es el valor de estudiarlo?
• ¿Qué desea que los estudiantes recuerden de esta unidad? ¿Cuál es el gran concepto que está tratando de revelar en la unidad? ¿Cuál es el concepto básico para la comprensión de la unidad?
• ¿Cuáles preguntas abiertas-cerradas efectuaron o analizaron los estudiantes anteriores cuando pasaron por esta unidad?
• ¿Cómo quieren los estudiantes procesar los nuevos contenidos? ¿Cómo van a hacer las relaciones y ampliaciones y obtener conclusiones sobre lo que están aprendiendo?
• Durante el proceso de la unidad, ¿cuándo estarán listos los estudiantes para preguntar y responder preguntas importantes?

Consejos para las preguntas de contenido
• ¿Cuáles son algunas de las preguntas cortas para examen que usted considera que los estudiantes deberían responder satisfactoriamente al final de esta unidad?
• Las preguntas de contenido no deben ser demasiado largas. Además, deben tener una sola respuesta correcta o un pequeño grupo de respuestas correctas indiscutibles.
• ¿Cuáles preguntas específicas deben ser capaces de responder y comprender los estudiantes para responder a las preguntas generales de la unidad

Responde las preguntas del módulo

¿Cómo pueden las preguntas orientadoras del currículo apoyar el aprendizaje de los estudiantes?
¿Cómo pueden planearse evaluaciones continuas centradas en el estudiante?

domingo, 2 de mayo de 2010

APRENDIZAJE BASADO EN PROYECTOS EFECTIVOS


Es todo un reto el aprendizaje basado en proyectos

El aprendizaje basado en proyectos es un modelo de enseñanza centrado en el estudiante. Desarrolla destrezas y conocimiento del área de contenido a través de una tarea ampliada, la cual promueve en los estudiantes la investigación y una auténtica demostración de los aprendizajes, en productos y rendimientos. Está dirigido por preguntas relevantes orientadoras del plan de unidad, que une los contenidos del plan de estudios y el pensamiento de orden superior, a contextos del mundo real.

Las unidades basadas en proyectos incluyen diferentes estrategias de enseñanza para involucrar a los estudiantes, independientemente de sus estilos de aprendizaje. A menudo, los estudiantes colaboran con expertos externos y miembros de la comunidad para responder preguntas y adquirir un significado más profundo del contenido. La tecnología se utiliza para apoyar el aprendizaje; a lo largo de todo el proyecto se hallan incluidos múltiples tipos de evaluación para asegurar que los estudiantes produzcan un trabajo de alta calidad.



Características de Proyectos

Hay muchos tipos de proyectos que se implementan en las aulas. Los proyectos efectivos equilibran el nivel de control del estudiante con la estructura planeada por el docente, la cual dirige y enfoca el trabajo del estudiante. Las siguientes características ayudan a definir unidades efectivas, basadas en proyectos.
1.Los estudiantes son el centro del proceso de aprendizaje.
2.Los proyectos se enfocan en importantes objetivos de aprendizaje acorde con los programas oficiales de estudio.
3.Las preguntas orientadoras del plan de unidad conducen los proyectos.
4.Los proyectos se enfocan en importantes objetivos de aprendizaje acorde con los programas oficiales de estudio.
5.Los proyectos involucran múltiples tipos de evaluaciones continuas.
6.El proyecto tiene conexiones con el mundo real.
7.Los estudiantes demuestran conocimiento a través de un producto o desempeño.
8.La tecnología apoya y mejora el aprendizaje de los estudiantes.
9.Las destrezas de pensamiento son integrales al proyecto.
10.Las estrategias pedagógicas son variadas y apoyan múltiples estilos de aprendizaje.